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7 de enero de 2017

CharlieBrevet 8 de Enero 2017

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CRÓNICA DE INFINITY (Carlos López)

Reconociendo el terreno de la Brevet 200.

“Si pedaleas solo llegarás más rápido; si pedaleas acompañado llegarás más lejos"

Gran título para ratificar que la unión hace la fuerza y que por difíciles que sean las adversidades a afrontar, si los Bici-Mosqueteros gritan al vuelo lo de “uno para todos, todos para uno” uno puede asegurar que no habrá montaña suficientemente alta que no pueda ser coronada.

Ruta con inicio en Sant Sadurní donde de buena mañana y por falta de atención hubo que afrontar el primer Sprint de la jornada para bajar del tren.

Una vez iniciada la marcha, en dirección al Pla del Penedès nos encontramos con un paisaje repleto de viñedos donde la primera imagen que te viene a la cabeza es la de poder tomar una copita de cava recreando la última etapa del tour.

A unos pocos kilómetros llegando a Guardiola de Font-Rubí tocó dejar de soñar despierto para empezar a subir piñones al ver que la cosa empezaba a complicarse.
Los siguientes 20km no dieron para levantar demasiado la cabeza y lo único que se apreciaban eran los cambios bruscos de temperatura con la sensación de estar ardiendo bajo el maillot.

Por fin! Esa fue la exclamación al visualizar en el GPS que no había más puntas y que se acercaba un descenso donde poder respirar ese aire tan limpio que te hacía llenar de energía.

Una vez pasado Pontons, y tomando un desvío con el asfalto abrupto, nos tocó apretar dientes para escalar rampas del 14%, 19% y hasta del 23% en tan solo 2km para coronar en Montagut, el punto más alto del recorrido con 850m.

¡Ahí no quedó la cosa! ¿Quién podía imaginar que un descenso se convertiría en la situación más tensa del recorrido? Pues sí. Rampas vertiginosas, curvas extremadamente cerradas, hielo en la cuneta, asfalto con cortes transversales para la evacuación del agua… todo esto con traqueteo que hacía que la sangre no llegara bien a las extremidades y se hiciera prácticamente imposible frenar con fuerza.
Ante tal situación y con el ceño fruncido uno solo podía pensar “Aquesta gent són uns cap de trons” haciendo referencia a los organizadores del evento por hacernos pasar por tal recorrido.

Una vez pasado Querol nos encontramos con las grandes llanuras de la Llacuna, donde por momentos y rodando por primera vez por encima de 40km/h daba la sensación de estar en las grandes estepas siberianas donde uno pierde la vista con esa sensación de espacio y libertad.

Pasado el ecuador de la ruta nos vino a la cabeza la frase de que; Todo lo vence el hombre, menos el hambre. Así que decidimos parar para repostar y coger suficientes fuerzas para afrontar la segunda parte del recorrido.
Con una sonrisa de oreja a oreja por todo lo comido y todo lo bebido, nos calamos las zapatillas para seguir con nuestro reconocimiento de la Brevet.
Todo parecía estar en calma en dirección a Igualada, pero una vez llegado a Castellolí aquello se empezaba a poner feo. Nos tocaba ascender el port del Bruc y enlazar como dirían los franceses con el Col du Montserrat.

¡Se hizo el silencio! Unos nos hicimos el bailón encima de la bici intentando sacar vatios como podíamos y otros aún con delirios de flaqueza por todo lo recorrido hasta el momento, la pasión fue lo que hizo solventar tal agonía.

¡Pues ya hemos llegado! Esa fue la expresión al alcanzar la entrada al monasterio y que hacía referencia a que la parte más dura ya había terminado.

Después de gestionar el hambre con unos geles y barritas nos tocaba disfrutar del descenso a tumba abierta hasta Monistrol de Montserrat antes de que cayera la noche.

Con el ánimo por las nubes y creyendo que la faena estaba hecha, nos encontramos en Vacarisses con unas tachuelas como dirían los Pro’s que nos hizo caer en la desesperación.
La falta de luz y el hecho de ver de nuevo en el cuentaquilómetros velocidades inferiores a 12km/h sumado al desgaste por la acumulación de horas encima de la bici hizo que la subida se hiciera eterna.
Sin ánimos de celebrar nada y con ansias de acabar, descendimos como rayos lanzados por Zeus por las oscuras carreteras de Olesa hasta llegar a destino, donde con un fuerte apretón de manos y unos selfies hicieron recordar tal proeza conseguida.

Solo me queda agradecer la compañía en tan largo trayecto y recordar los grandes momentos vividos con risas por doquier.

Gracias Btteros.

Vídeo con el recorrido y las fotos al final:


    


4 comentaris:

  1. Fotacas,ruton, y viendo el recorrido y las fotos PIEL DE GALLINA.

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    1. Ya nos queda menos entreno para la medalla!!!!

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  2. La crónica es de 10 y el video impresiona, vaya rutón...

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    1. Es una pasada cuando el video muestra el paso por Montserrat. Realismo total!

      Charlie Dakota

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